
A Angel AlbarracÃn (18) le faltaban caminar pocos metros para llegar a la casa de su novia, en el barrio porteño de Pompeya, cuando delincuentes lo interceptaron para intentar robarle y le pegaron al menos un tiro en la cabeza por el que falleció horas más tarde.
El hecho se produjo el martes pasado, en las inmediaciones de Pepirà y Doctor Pedro Baliña, cuando la vÃctima iba a ver a su pareja para celebrar que habÃa conseguido trabajo como repositor en un comercio del barrio de Once.
A partir de una denuncia, los efectivos de la ComisarÃa Vecinal 4B acudieron al lugar y hallaron a AlbarracÃn tirado sobre la vereda con mucha sangre en la cabeza y sin responder a los estÃmulos.
Inmediatamente, personal del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME) trasladó al joven al hospital Penna, ubicado a unas ocho cuadras de ese lugar. Sin embargo, pese a la atención médica recibida, AlbarracÃn falleció el jueves a la noche.
Los policÃas también encontraron en el lugar del ataque una mochila con todas sus pertenencias de la vÃctima, por lo que intentaban establecer el móvil del crimen.
Según el video de las cámaras de seguridad de un vecino de la zona, los delincuentes eran dos y escaparon corriendo tras el brutal ataque.
Este viernes sus familiares y los vecinos de la zona realizaron una movilización para reclamar justicia y mayor seguridad. «No hay testigos, no hay nada que nos permita saber qué pasó», lamentó Tatiana, la hermana de Angel, en declaraciones a TN.
Por su parte, la FiscalÃa Nacional en lo Criminal y Correccional 34, a cargo de Juan Pedro Zoni, ordenó la intervención de la Unidad de CriminalÃstica en la escena del crimen y solicitó la copia de la historia clÃnica de la vÃctima al hospital Penna.
Asimismo, derivó la investigación del hecho a la División Homicidios de la PolicÃa de la Ciudad y encomendó una serie de diligencias probatorias, mientras que por el momento no descartaban ninguna hipótesis acerca del móvil del crimen, añadieron los informantes.
En ese sentido, los pesquisas establecieron que no hay cámaras del Gobierno de la Ciudad en la zona ni testigos del asesinato, pero advirtieron que sobre la calle Doctor Pedro Baliña al 3900, a unas tres cuadras del lugar, hay una cámara privada, cuyo registro iban a solicitar para visualizar si el o los agresores fueron captados y de esta forma proceder a identificarlos. (C)











