Detienen en Misiones al sospechoso de matar y enterrar a las dos peruanas

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Cayó el asesino de las mujeres peruanas que fueron encontradas asesinadas y enterradas en Punta Lara. Según confirmaron a Clarín en los tribunales platenses, Gendarmería detuvo a Hugo Hidalgo (42), quien se hacía llamar también «Hugo Marcos Amiel». Los agentes lo vieron en una calle de la ciudad Eldorado, en Misiones, le pidieron identificación y, luego de un breve intento evasivo de parte del sospechoso, quedó detenido.

Hace una semana, el fiscal Marcelo Romero había solicitado una orden de captura nacional e internacional y remitió su foto y otros detalles de su identidad a todos los organismos de control. Se supone que Hidalgo intentaba escapar hacia un país limítrofe. El supuesto responsable del crimen de Shirley Cielo Barrientos (15) y de su madre, Maruja Chacón Pérez (50) tenía antecedentes por violencia de género y «proxenitismo» en Paraguay, donde estuvo detenido en 2013.

La detención de Hidalgo se conoce el mismo día en que la autopsia determinó que Shirley, de nacionalidad peruana como su mamá, fue enterrada viva en el pozo de la casa de Punta Lara, por encima del cadáver de su madre. La joven falleció “asfixiada por sofocación”, y Maruja murió «luego de recibir una puñalada por la espalda”.

Los estudios de los médicos forenses determinaron que Shirley no tenía lesiones en el hueso situado en la parte anterior del cuello y concluyeron que por eso se descartó una «estrangulación manual». Según la autopsia, la chica presentaba heridas cortopunzantes a la altura del cuello y un golpe en el cráneo lo que le provocó la pérdida de conocimiento y lo que habría permitido al asesino enterrarla. Los expertos describieron que «el golpe en el cráneo hace que la víctima pierda la conciencia a fin de no entorpecer las maniobras posteriores del homicida».

La madre de la adolescente, en tanto, recibió una puñalada que le ingresó en la cabeza por la zona occipital izquierda y le perforó la columna vertebral y la médula espinal, lo que le provocó la muerte en el acto.

El estado de descomposición de los cuerpos no permitió revelar si las víctimas fueron abusadas sexualmente, por lo que ahora se intentará determinarlo a través de estudios anatomopatológicos de diferentes órganos y fluidos.

Con los resultados de la autopsia, el fiscal Marcelo Romero podría ampliar la imputación contra Hidalgo al delito de «homicidio calificado por alevosía y ensañamiento».

El caso se conoció el 7 de febrero, cuando los policías que investigaban la desaparición de las mujeres, de las que nada se sabía desde el 28 de enero, llegaron hasta la casa que ocupaba Hidalgo y se encontraron con el horror, en el fondo de ese predio. Cerca de una parrilla había tierra removida. Y a unos 80 centímetros encontraron los cuerpos semidesnudos, cubiertos con bolsas y trapos.

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